Un fuerte cruce en redes sociales encendió la polémica en el límite entre los partidos de Escobar y Pilar. Vecinos del exclusivo barrio privado San Sebastián (ubicado en la localidad pilarense de Zelaya) acusaron públicamente a la gestión municipal de Escobar de intentar obligarlos a pagar una millonaria suma para repavimentar la calle Boote. Sin embargo, la Comuna no tardó en responder y exhibió documentos oficiales que cambian el eje de la discusión.
La controversia escaló luego de que una usuaria cuestionara directamente al intendente Ariel Sujarchuk en sus redes sociales sobre un presunto cobro de $1.050.000.000 para la reparación de dicha arteria, que pertenece al trazado público de Escobar.
La respuesta del jefe comunal fue contundente: apuntó que los propios habitantes del country utilizan cotidianamente esa vía como acceso principal al ramal Campana de la Panamericana y que el tránsito pesado de sus obras particulares deterioró el asfalto. «No es justo que no colaboren», disparó Sujarchuk.
El documento que destrabó el conflicto en la calle Boote
Para saldar la discusión cibernética, la Secretaría de Planificación e Infraestructura de Escobar, liderada por el ingeniero Diego Benítez, hizo pública la documentación administrativa del caso. Según el área técnica, la iniciativa de costear la obra no surgió del Estado local, sino de las propias autoridades del consorcio del barrio privado.
Cronología oficial: El 20 de agosto de 2025 se realizó una reunión donde el Municipio aclaró que, por presupuesto y prioridades, solo continuarían realizando bacheos en la zona. Ante esto, los delegados de San Sebastián propusieron hacerse cargo del costo total de los trabajos a cambio de la autorización técnica.
La prueba definitiva llegó un mes después. El 22 de septiembre de 2025, el apoderado legal del country, Mariano Menéndez, envió una nota formal con membrete institucional solicitando el permiso para avanzar «por nuestra cuenta y costo» en la repavimentación integral de un tramo de 1.400 metros de la calle Boote, contemplando una calzada de 6 metros de ancho y una senda peatonal.
¿Qué pasa con los fondos y los costos del proyecto?
Ante las sospechas vecinales por los montos difundidos, desde el Palacio Municipal de Escobar aclararon de forma tajante cuál es su rol en este proyecto:
- Cero intervención financiera: El Municipio no participa en la elección de empresas contratistas ni en la confección de presupuestos.
- Sin recaudación pública: La Comuna no recauda fondos ni emite tasas extraordinarias a los propietarios del barrio privado para este fin.
- Rol estrictamente técnico: La oficina de obras públicas limitó su intervención a entregar el legajo técnico obligatorio para que, si el barrio decide avanzar, se respeten las normativas de seguridad vial y de construcción en el espacio público.
Pese a que las especificaciones técnicas fueron puestas a disposición en octubre de 2025, el consorcio de San Sebastián no volvió a emitir respuestas formales para dar inicio a las tareas viales.
El estado actual del acceso a Loma Verde
Mientras la propuesta privada sigue paralizada en los despachos del consorcio, las cuadrillas municipales de Escobar continúan ejecutando tareas de mantenimiento asfáltico básico sobre Boote.
Desde la Secretaría de Planificación señalaron que el plan de pavimentación local debe equilibrar los recursos de los contribuyentes priorizando las zonas urbanas internas del partido que presentan mayores urgencias que el acceso al complejo residencial de Pilar.