Un nuevo frente de conflicto se abrió en el partido de Escobar tras el inicio de los trabajos preliminares para instalar una gran planta de almacenamiento de energía eléctrica a base de baterías de litio en el límite entre Ingeniero Maschwitz y Dique Luján. El proyecto, impulsado por la firma Genneia en conjunto con Edenor y bajo el programa nacional AlmaGBA, busca mitigar los recurrentes problemas de caídas de tensión en la región, aunque ya despertó una fuerte resistencia vecinal.
La iniciativa, denominada técnicamente BESS Maschwitz 33 kV, contempla el emplazamiento de 44 contenedores con baterías de litio en un predio rural de 33.000 metros cuadrados ubicado sobre la calle Brasil, entre La Pista y la Ruta Provincial 26. Según los lineamientos técnicos oficiales, el complejo tendrá una potencia nominal de 40 megavatios y una capacidad de almacenamiento de 200 megavatios hora, proyectado para abastecer de manera continua a zonas críticas de Maschwitz, Garín, Benavídez y el polo industrial de Ford.
Detalle clave: La tecnología BESS (Battery Energy Storage System) está diseñada para acumular electricidad durante los horarios de baja demanda y volcarla a la red en los picos de consumo estival para estabilizar el sistema interconectado.
Avales oficiales y características técnicas de la obra
El desarrollo del proyecto cuenta con el respaldo de la Secretaría de Energía de la Nación y el visto bueno inicial del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires, además de las tramitaciones de prefactibilidad hídrica y el análisis de seguridad antisiniestral. Por su parte, desde el ámbito local, la ejecución civil y operativa se encuentra sujeta a las habilitaciones pertinentes del Municipio de Escobar, contemplando un muro perimetral de hormigón de tres metros de altura y sistemas de insonorización.
Pese a que el estudio de impacto ambiental presentado por la consultora Scudelati & Asociados calificó la iniciativa con un nivel de riesgo bajo —incorporando sensores de temperatura, detección de gases y planes de contingencia—, la llegada de maquinaria pesada al predio aceleró el descontento de los residentes.
Fuerte rechazo y movilización de los vecinos
Enterados del inicio de las tareas preliminares con la llegada de una retroexcavadora de la empresa Delta Vial, vecinos de la zona se autoconvocaron en el lugar para frenar los movimientos de suelo. Denuncian falta de cartelería oficial de autorización de obra y desconocimiento generalizado sobre los alcances reales del emprendimiento.
Bajo la consigna «Maschwitz Libre de Litio» y a través de una petición online que ya cosechó más de 1.500 firmas, la comunidad local expresó su profunda preocupación por los riesgos ambientales asociados. Entre los principales reclamos figuran:
- El temor a incidentes por fuga térmica (thermal runaway) o incendios complejos de extinguir en celdas de litio.
- El impacto potencial sobre las napas de agua, el suelo y la vegetación de la zona de humedales.
- La exigencia de que este tipo de infraestructura de alta complejidad se radique en parques industriales específicos y no en áreas residenciales o semirrurales.
Mientras crecen las tensiones y se multiplican las reuniones informativas de carácter comunitario, la obra sigue bajo la atenta mirada de los vecinos y la comuna, en un debate abierto sobre la balanza entre la urgencia de mejorar la infraestructura energética del Conurbano y la preservación ambiental local.