El gobierno nacional, provincias, municipios y el Poder Judicial aplican una extrema flexibilidad para incorporar personal. Contratos de locación de servicio, asistencias técnicas, becas, pasantías y prácticas meritorias gratuitas son las modalidades más comunes. En la administración central hay 20 mil contratados con casos que tienen más de diez años de antigüedad. En la Universidad de Buenos Aires 20 mil docentes trabajan gratis. Situaciones precarias se repiten con médicos, judiciales y maestros.